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Jorge Ávalos es el gerente de este emprendimiento que tiene su base de operaciones en Chimborazo. Foto: Cristina Márquez / LÍDERES

Jorge Ávalos es el gerente de este emprendimiento que tiene su base de operaciones en Chimborazo. Foto: Cristina Márquez / LÍDERES

El chocolate artesanal se elabora en familia

22 de enero de 2018 06:48

Las barras de 3H Chocoatl se pueden disolver en leche o en agua. Con solo un pequeño pedazo del chocolate y un poco de canela, la bebida adquiere un sabor y aroma intensos, además de un gusto original.

El secreto, según los fundadores del emprendimiento, es que se trata de pasta pura de cacao. El producto no tiene saborizantes sintéticos, azúcares, grasas adicionales y tampoco ningún tipo de conservantes.

“Nos esforzamos por rescatar el sabor original del chocolate, tal como lo bebían los ancestros. Además, al ser un producto totalmente natural, tiene varios beneficios para la salud”, afirma Jorge Ávalos, gerente de este emprendimiento.

El proceso de producción de las barras consiste en secar las semillas de cacao, tostarlas, molerlas y retirar la grasa natural de la planta, hasta lograr la textura de una pasta. Todo ese proceso se realiza de forma artesanal en casa de la familia Ávalos.

Jorge y sus hermanos se enamoraron del sabor del chocolate en su infancia. Ellos son oriundos del cantón Cumandá, al sur de Chimborazo, un sitio privilegiado para la producción de cacao fino de aroma debido al clima y a la altura.

Su madre, Laura Yuqui, preparaba chocolate artesanal con los frutos que se recogían en las plantaciones de su casa. “El sabor de ese chocolate nunca se igualó a los otros que podíamos comprar en la tienda. Ahora sabemos que se debe a la preparación artesanal y a la calidad de nuestro cacao”, afirma el emprendedor.

Antes de iniciar el negocio, la familia Ávalos se dedicaba a comercializar el cacao de sus plantaciones. Las semillas se enviaban a Guayaquil, sin embargo, se sentían perjudicados en los precios por los intermediarios.

El valor del quintal del cacao decayó y la familia estuvo en crisis en varias ocasiones. Jorge, hoy de 35 años, decidió en el 2014 renunciar a su trabajo como técnico en mantenimiento de empresas privadas para mejorar la economía de su familia y fundar un emprendimiento propio.

La investigación de mercado y la prueba de recetas duró casi dos años. Jorge experimentó con cacao de diferentes variedades y sembrado a distintas alturas, así descubrió diferencias de sabor en el cacao que se produce en la Amazonía, en la Costa, y en Cumandá, que es una zona tropical situada justo en los límites entre Chimborazo y Guayas.

Cuando encontró la variedad que él consideraba perfecta elaboró barras de prueba para obtener opiniones de degustadores expertos. “Cuando logré obtener el sabor ideal, supe que había acertado en el blanco y que este chocolate impulsaría mi empresa”.

En un inicio su familia no apoyaba la decisión de invertir en la idea de Jorge, pues desconfiaban del mercado que ya estaba copado con chocolates de más de una decena de marcas muy populares y posesionadas. Pero al final, optaron por confiar en el producto y se lanzaron al mercado.

Ahora la empresa está integrada por cinco miembros de familia, cada uno cumple un rol importante. Édgar Ávalos y su madre Lorena se encargan la producción de cacao en Cumandá; ellos también se encargan del primer tueste de las semillas.

Jorge y su esposa Ana María Martínez, se encargan de la manufactura de las tabletas de chocolate. Lo hacen en su casa, situada en el norte de Riobamba. Allí instalaron un taller en el que logran producir 4 000 barras al mes.

Entre tanto, su padre Jorge y su hermano menor Edwin, se encargan de buscar mercado y pactar convenios para distribuir los productos. Actualmente, las barras se entregan en las tiendas Tía, ERPE, Santa María y Camari, además en comerciales naturistas de Riobamba, Latacunga y Guayaquil.

Con esos canales de venta la facturación mensual del negocio bordea los USD 4 500.
Los planes no se detienen. Para este año nuevos productos se sumarán al menú de la empresa familiar este año. Se trata de nuevas barras con endulzantes naturales y manteca de cacao.

La idea de este emprendimiento es dar valor agregado a sus productos y diferenciarse de la competencia.

Más datos

Nuevos productos  se sumarán al menú de la empresa familiar este año. Se trata de nuevas barras con endulzantes naturales y manteca de cacao.

Las barras de  chocolate que elabora 3H Chocoatl pesan 200 gramos tienen un precio muy competitivo: USD 1,60.

La familia hizo  una inversión inicial de USD 5 000 para obtener registros sanitarios e implementos de cocina.

Exportar es  la meta a largo plazo de este pequeña empresa ubicada en Chimborazo. El área de comercialización ya ubica posibles mercados en Italia y España.