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La empresa cementera produjo el pasado año 1 200 000 toneladas de cemento. Fotos:  Cortesía Unacem / LIDERES

La empresa cementera produjo el pasado año 1 200 000 toneladas de cemento. Fotos: Cortesía Unacem / LIDERES

Combustibles amigables para el cemento

4 de diciembre de 2017 17:47

La empresa cementera Unacem ha logrado sustituir los combustibles fósiles, que requiere para la elaboración del cemento, en un 31,5%. Gracias a ello, la firma ha disminuido sus emisiones de dióxido de carbono, gas de efecto invernadero, al ambiente.

Unacem arrancó con su proyecto de responsabilidad social en el 2010. “Está enfocado en el crecimiento sustentable del sector. Creemos en el uso eficiente de los recursos”, señaló Patricio Díaz, gerente de Ecología Industrial de la compañía.

Los combustibles fósiles, que provienen del petróleo y el carbón, han sido utilizados por años para obtener la energía calórica, que permite la transformación de la materia prima (caliza y arcilla) en clínker, principal componente del cemento.

Ahora, Unacem está apostando por combustibles alternativos, más amigables con el ambiente. Uno de ellos es la biomasa, que proviene de la cascarilla de la palma africana. Esta cascarilla es un residuo que genera la industria productora del aceite vegetal de palma africana.

“Es un proyecto altamente tecnológico alto que ha demandado estudios y pruebas”, comenta el representante de la firma. En la adecuación de tecnología, Unacem invirtió USD 2 800 000.
En el 2016, la empresa alcanzó el 19,15% de sustitución. Esto equivale a 33 mil toneladas de cascarilla de palma africana. Para este año, proyectan llegar al 24%.

El proyecto de sustitución de combustibles fósiles por biomasa obtuvo la certificación MDL (Mecanismo de Desarrollo Limpio), ante las Naciones Unidas, por permitir la reducción de CO2. En el 2016, Unacem dejó de emitir 57 mil toneladas de CO2 al ambiente, con el uso de la biomasa.

Otro combustible alternativo al que está apostando la empresa, desde el 2015, como insumo para la elaboración del cemento, es el aceite para vehículos usado.

Los aceites que se utilizan para este fin son los que recolectan los talleres mecánicos cuando se realiza el cambio de aceite a los autos; es decir, los que ya cumplieron su función. “Esto es desecho altamente contaminante que puede terminar en suelos y aguas”.

Unacem obtiene los aceites a través de gestores ambientales, que recolectan el residuo en mecánicas del Distrito Metropolitano de Quito y del norte del país.

Una vez que la empresa recibe el aceite, lo limpia y se utiliza como combustible para obtener la energía calórica, requerida para convertir la materia prima en clínker.

En el 2016, la empresa cementera alcanzó un 12,41% de sustitución de combustibles fósiles por el aceite usado de carros, lo que equivale a 3 450 000 galones de aceite, que no contaminaron el ambiente. En el cambio u actualización de equipos, la firma invirtió USD 500 000.

Este segundo proyecto obtuvo licencia ambiental del Ministerio del Ambiente, en el 2015.
Díaz explicó que a futuro el plan es captar nuevos residuos peligrosos, generados por otras industrias, para convertirlos en combustibles, entre ellos aceites dieléctricos y basura común.

Adicionalmente, desde este mes la empresa comenzará a trabajar en un proyecto para la destrucción de gases contaminantes, contenidos en sistemas de refrigeración. Estos gases también contribuyen a la destrucción de la capa de ozono.

Esta iniciativa la está trabajando Unacem junto al Ministerio de Industrias y Productividad.
“La idea es captar las refrigeradoras que quedan sin uso y destruir los gases que estas generan, en nuestros hornos”, explica el vocero. Las refrigeradoras serían recolectadas por gestores, que las convertirían en chatarra y se encargarían de entregar los gases a la planta de Unacem.

El gerente de Ecología Industrial de la firma cementera recordó que estos proyectos que lleva adelante la empresa están enmarcados en el objetivo nueve de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas: “Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación”.