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Trabajadores cosechan hongos ostra en el área de cultivo de Hortifungi. La empresa tiene trece años y provee a supermercados y restaurantes. Foto: Patricio Terán / LÍDERES

Trabajadores cosechan hongos ostra en el área de cultivo de Hortifungi. La empresa tiene trece años y provee a supermercados y restaurantes. Foto: Patricio Terán / LÍDERES

4 variedades de hongos para el paladar gourmet

16 de abril de 2018 07:16

Hortifungi es el deleite de chefs y cocineros, principalmente de aquellos que realizan preparaciones tipo gourmet. Hongos tipo ostra, shitake, cardoncello y shimeji son la oferta de la empresa de Francisco De la Torre. Este ingeniero zamorano siempre quiso desarrollar un producto agrícola poco común.

Esta oportunidad se dio luego de estudiar en China, gracias a una beca, producción de hongos comestibles. Aprendió lo básico y, una vez en Ecuador, buscó -entre el 2001 y el 2004- el método perfecto para la siembra, cosecha y comercialización en el país.

En el 2004, De la Torre arrancó con la producción de los hongos ostra. Son de color blanco y tienen una especia de sombrero, que se muestra de forma plana.

La zona de cultivo de Hortifungi, que tiene 1 800 metros cuadrados, se encuentra en el sector de Churoloma, de la parroquia Tumbaco. En diferentes invernaderos, en los que la luz es tenue, se encuentran fundas con paja de las que salen los hongos; en otros casos nacen de una especie de bancos de heno y tierra.

El propietario comenta que son productos bastante sensibles. Deben estar a una temperatura de entre 10 y 20 grados centígrados, no les puede dar el sol directamente y deben estar en ambientes totalmente inocuos. Esto último debido a que si se contaminan con los hongos que se hallan en el ambiente, dejan de ser comestibles.

Todo el proceso agrícola de esta empresa es orgánico y eso lo destaca el Ministerio de Comercio Exterior. La entidad incluyó a esta pequeña empresa en el catálogo Ecuador Certificado del 2017.

De La Torre explica que desde el 2011 su empresa tiene la certificación orgánica de Agrocalidad y de NOPP, del departamento de agricultura de EE.UU.

Los hongos orgánicos  de Hortifungi llegan a supermercados y restaurantes. Foto: Patricio Terán / LÍDERES

Los hongos orgánicos de Hortifungi llegan a supermercados y restaurantes. Foto: Patricio Terán / LÍDERES


Desde que se siembra el producto hasta que se cosecha toma un mes. Una vez que se enfunda y envía los hongos, tienen una vida en percha de entre 10 y 15 días. A la fecha la compañía cuenta con cuatro variedades, pero tiene como meta desarrollar otras tres. Uno de sus clientes es Corporación Favorita, la cual ofrece tres de estos tipos de hongos.

Este grupo empresarial intenta satisfacer la necesidad de los clientes que buscan productos con valor agregado. “Destacamos la innovación, ya que Hortifungi emprendió con nuevas variedades que los supermercados no comercializábamos”, indica la firma.

La empresa comercializa sus productos a tres cadenas de supermercados, así como a restaurantes en Quito y negocios que abastecen a la comunidad asiática. También entrega pedidos en Guayaquil y Cuenca.

Los hongos se comercializan bajo las marcas Ken Koo y como Fungi Gourmet. El 70% se vende en supermercados y el restante a través de otra vías.  Iván Paredes es experto en cocina gourmet.

Explica que estos productos se pueden usar en innumerables preparaciones entre las que están hongos ostra rellenos con queso azul, salteados con vino blanco o en diferentes combinaciones con camarones o pollo, también shitake con sésamo, shimeji con verduras, etc.

De la Torre considera que los hongos son un producto del futuro ya que pueden llegar a reemplazar la carne, si esta faltara, porque son una proteína. Además, tienen propiedades medicinales al prevenir virus y tumores; también suben defensas y bajan el colesterol.

Los productos nacen de una especie de envolturas que contienen paja. La zona de cultivos es inocua, para evitar cualquier contaminación. Foto: Patricio Terán / LÍDERES

Los productos nacen de una especie de envolturas que contienen paja. La zona de cultivos es inocua, para evitar cualquier contaminación. Foto: Patricio Terán / LÍDERES


“Quiero que la gente se dé cuenta de los beneficios del consumo de estos alimentos”, dice el propietario. Además, considera que el cultivo de las setas en el mundo genera un menor impacto en el medioambiente, ya que requiere menos insumos para producir un kilo de estas que la carne de res.

Hortifungi quiere seguir creciendo por lo que su propietario analiza la posibilidad del procesamiento del producto. De hecho, en el 2015 participó en el programa Banco de Ideas, del Gobierno, con un proyecto para la producción e industrialización de las setas en la zona del río Portoviejo.

Aunque quedó finalista, por cuestiones financieras no logró acceder a los fondos del concurso.
Esta compañía limitada busca seguir creciendo a escala nacional. Por ahora no ha pensado en la exportación debido a que para alcanzar ese punto es necesario un alto volumen de producción.