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Andrea Pilar Irarrázaval es chilena. Foto: Pavel Calahorrano / LÍDERES

Andrea Pilar es una emprendedora chilena y vicepresidenta de la Red Wearing Américas habla sobre los desafíos de la mujer en el mundo empresarial y laboral. Cree que un trabajo entre el Gobierno, empresas y el hogar son claves para cerrar las brechas de género. Foto: Pavel Calahorrano / LÍDERES

Para la mujer es más difícil emprender

4 de diciembre de 2017 15:14

Andrea Pilar Irarrázaval estudió Trabajo Social, pero hoy vive de la energía limpia. Hace 12 años inició Clean Energy una empresa que ayuda a descontaminar zonas afectadas por las actividades industriales en Chile. Además, como vicepresidenta de Red Wearing Américas, una red que apoya a mujeres para que emprendan, hagan negocios y exporten. La semana pasada estuvo en Quito en el ForoLID, organizado por Mujeres Ecuador, con el apoyo de Deloitte, y relató a Líderes las claves para tener una sociedad más equitativa en el mundo laboral y empresarial.

¿Qué desventajas tiene la mujer cuando hablamos de lo laboral?
Las mujeres en la región ganan 30% menos que un hombre en el mismo cargo. El mercado es complejo para la mujer que estudia carreras tecnológicas. Son pocas quienes se especializan en Matemática, Física o alguna ingeniería. La mujer se aleja de esos campos porque ve que están dominados por hombres. Por ejemplo, el 95% de gerentes en las empresas mineras es de género masculino.

¿Qué tan difícil es para la mujer emprender y por qué?
El primer el factor que yo veo es el de género.

¿Por qué?

Por ejemplo, si una mujer en América Latina, que es casada, quiere vender una casa o un auto que adquirió con su dinero para iniciar un negocio tiene que pedirle la firma al esposo y muchos hombres no acceden a hacerlo. Otra barrera es que en nuestra región ser mujer puede representar mayores costos financieros a la hora de adquirir créditos. La banca considera que somos más riesgosas por el tema de maternidad, porque se piensa que es una desventaja para la continuidad del negocio. También hay barreras estructurales mentales.

¿Como cuáles?

Lo primordial en América Latina es que seamos madres, amas de casa, y si estudiamos qué bien, pero esto no es una prioridad. La sociedad ha entregado un concepto de que nosotras somos distintas. Si bien nosotras tenemos diferentes habilidades en ciertas cosas, podemos competir y trabajar 24/7 como cualquier hombre.

¿La solución para superar esas barreras por dónde va: cuotas de género o competencia como iguales?
Por ahora nosotras no tenemos la posibilidad de competir como iguales. Las cuotas de género, que no deberían existir, son este momento el camino que va a obligar a la sociedad a abrirse. Si no existen acciones duras, nosotras mismas no vamos a poder conseguirlo. Es lamentable que se tenga que abrir cuotas parlamentarias o en los directorios de las firmas. Aunque se ha avanzado en solucionar la discriminación de género, aún estamos en desventaja.

¿Cuál es el rol del Gobierno en cuanto a políticas públicas?
Además del tema de cuotas, reformas legales para que el marido no tenga que firmar documentos cuando la mujer decida vender un activo que ha comprado con su dinero. Proponer que hombres y mujeres tengamos la misma accesibilidad al crédito: las mismas tasas de interés para que podamos competir con ellos en iguales condiciones. No queremos leyes preferencias, sino competir en igualdad de condiciones. En general, pienso que los países no están aprovechando el hecho de que hoy existen mujeres altamente capacitadas.

¿Cuál es el rol de la familia?

La casa tiene un rol. A las niñas hay que decirles que pueden salir adelante. Y empezar desde el hogar repartiendo tareas para todos los miembros del hogar ¿Por qué la niña tiene que ayudar a cocinar, arreglar la casa, barrer, mientras los chicos juegan en el patio? Los niños también deben ayudar en esas tareas del hogar. Solo así vamos a lograr cerrar las brechas, que empiezan desde el hogar . La familia es la que sienta las bases para comenzar a cambiar las cosas en la sociedad.

¿Qué debe cambiar en las empresas?
Me parece que faltan incentivos para que las corporaciones empiecen a incorporar a más mujeres en cargos gerenciales.

¿De qué tipo?
Hay varias opciones. Puede ser una certificación especial que muestre que la empresa trabaja en temas de equidad de género. Incentivos tributarios.

Pero igualdad de oportunidades también significa igualdad de obligaciones.
Claro. Es importante que la mujer tenga las mismas obligaciones que los hombres solo así se puede hablar de una competencia en igualdad de condiciones. Por ejemplo, que pague los mismos impuestos. ¿Por qué la mujer tiene un permiso tan largo de maternidad? Con esas reglas, la mujer pierde competitividad. Por esto creo que la solución es una ley equitativa para que exista flexibilidad en las corporaciones y que los hombres también puedan acompañar más en la crianza de los hijos. Por ejemplo, si hay que ir al colegio por el niño, que exista alguien que reemplace al padre o la madre, algo que en la mayoría de empresas no pasa. Ahí entramos en igualdad de oportunidades.

Ya en la práctica de hacer negocios ¿qué ha sido lo más difícil para usted como emprendedora?
Siento que no ven que podemos hacer un trabajo serio, sobre todo cuando estamos en la parte de toma de decisión. Como si no tuviéramos la capacidad de estructurarnos, de tener una empresa organizada. La mayoría de hombres que están en puestos gerenciales y que tienen más de 50 años se criaron con otra forma de ver el mundo. Ahí el desafío es demostrar, con nuestro trabajo, que sí lo podemos hacer. Al principio es difícil, pero yo puedo decir que ahora, por ejemplo, reciben a Clean Energy de igual a igual.

¿Las nuevas generaciones están cambiando la percepción sobre el trabajo de la mujer?
No solo las nuevas generaciones. Yo creo que ahora hay muchos hombres que están cambiando de mentalidad y ven a la mujer como emprendedoras. Inclusive prestan su ayuda. Es cierto que las nuevas generaciones son más abiertas y, por eso, pienso que todo pasa por la familia. Las mismas mujeres estamos enseñando a los hombres a no ser machistas y a que la sociedad actual debe buscar la complementariedad.

¿Qué estrategias pueden ayudar a la mujer en el mundo de los negocios?

Un tema fundamental es el de las redes de contactos. Ir a foros y ferias relacionados con el negocio ayuda a conocer más el sector donde está nuestro emprendimiento, ayuda a perder el miedo y conocer gente que puede ser tu cliente, proveedor, financista. Son habilidades que las mujeres van adquiriendo en el camino. Yo misma no lo sabía. Yo no vengo del mundo de los negocios, sino de un mundo de lo social. La primera habilidad es ser muy comunicativa, respetuosa. Conocer hasta dónde soy capaz de llegar y marcarse el próximo desafío por alcanzar. Saber quién es el otro y cómo enfrentarlo para que nos escuchen.

Hoja de vida

Formación.
 Andrea Pilar Irarrázaval es chilena. Estudió Trabajo Social, pero desde hace 15 años se dedica a emprendimientos relacionados con la energía limpia.
Experiencia. Es CEO de Clean Energy, una empresa dedicada a desarrollar proyectos y negocios energéticos utilizando para ello biotecnología ecosustentable. Además, es parte de la Red Wearing Américas, una organización no gubernamental dedicada al apoyo de mujeres en el emprendimiento, desarrollo de negocios y exportación de sus productos y servicios.