Los hermanos Daniel y Ronny Paucar se asociaron para abrir un restaurante de comida tradicional llamado El Señor de los Secos. Foto: Juan Carlos Pérez para LIDERES

Los hermanos Daniel y Ronny Paucar se asociaron para abrir un restaurante de comida tradicional llamado El Señor de los Secos. Foto: Juan Carlos Pérez para LIDERES

Redacción Santo Domingo (F) - Contenido Intercultural
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En este restaurante se puede degustar la sazón nacional

11 de enero de 2018 07:10

La gastronomía tradicional manabita y de la sierra se fusionó en El Señor de los Secos. Este negocio nació hace más de un año en Santo Domingo de los Tsáchilas.

Los propietarios Daniel y Ronny Paucar buscaban implementar en el mercado local, un negocio que les permitiera recordar las raíces gastronómicas del país, especialmente las manabitas.

En un terreno, que no era utilizado por la familia, adecuaron un pequeño local en el que empezaron a probar las recetas para rescatar los sabores ancestrales.

Los hermanos Paucar contrataron a una manabita para que les ayudara a recrear el plato montuvio más tradicional de Manabí: el seco de gallina.

Para hacerlo debieron conseguir ollas de barro y condimentos manabitas como el cilantro de monte y oreganón.

Este plato fue degustado por familiares y amigos para medir el nivel de aceptación. También lo hicieron con el nombre. “Buscábamos un nombre tradicional como achiote, pero El Señor de los Secos fue el que más acogida tuvo”, señaló Daniel Paucar.

Los emprendedores continuaron descubriendo platos tradicionales, que fueran acogidos por la clientela santodomingueña. Hasta que probaron con la receta familiar del seco de chivo, que se acompaña con arroz, aguacate y plátano. Ese es uno de los platos más vendidos del local. “Es un plato que hacía mi abuelita, luego mi mami y ahora nosotros”.

Entre semana se venden un promedio de 80 platos a diario. Mientras que los sábados y domingos las ventas aumentas hasta a 150 secos por día.

El negocio inició con una inversión de entre USD 15 000 y 20 000,entre la adecuación del local, del parqueadero y el mobiliario. Daniel Paucar señala que en menos de un año ya debieron hacer dos modificaciones al local para agrandarlo.

Junto al parqueadero adecuaron un espacio con mesas para captar a más clientes. Ese lugar también es utilizado para que los clientes festejen cumpleaños, baby showers, cenas familiares...

La segunda modificación fue en la bodega. Ese espacio ahora es utilizado como un asadero de pollos. “La idea es que el cliente encuentre varias opciones en el restaurante. Si no desea un plato tradicional también hay combos de pollo asado”.

José Verdezoto es cliente de este negocio. Él señaló que el restaurante ha logrado captar el sabor típico de cada plato. “Mientras sirven el seco, nos colocan en la mesa una porción de plátano maduro con maní o sal prieta. Son detalles que me recuerdan a mi Manabí”.

Daniel Paucar señala que la idea de hacer comida tradicional nació en Canadá, donde vivió seis años.

Ahí aprendió técnicas gastronómicas y añoró la comida ecuatoriana y las tradiciones.
Por eso al regresar a Santo Domingo tuvo claro el tipo de negocio que abriría en sociedad con su hermano Ronny Paucar.

En la actualidad han ampliado la oferta de platos típicos como la carne de cerdo punzada, fritada, pescado frito y las menestras manabitas de plátano. Los precios varían entre USD 3 y USD 5.