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El colágeno de Andes Kinkuna se distingue por ser hidrolizado con piña. Decenas de toneladas de la fruta llegan a la planta y son procesadas diariamente. Foto: Vicente Costales / LÍDERES

El colágeno de Andes Kinkuna se distingue por ser hidrolizado con piña. Decenas de toneladas de la fruta llegan a la planta y son procesadas diariamente. Foto: Vicente Costales / LÍDERES

Suplementos de exportación

12 de marzo de 2018 06:24

La alta tecnología es la base de una empresa ecuatoriana que tiene su planta de producción en Pujilí, Cotopaxi. En medio de un valle, se cumplen dos procesos que pueden sonar extraños, pero que permiten que Andes Kinkuna gane presencia en mercados nacionales e internacionales.

Allí, cada día, la empresa hidroliza y microencapsula mortiño, uvilla, maca, quinua y otros alimentos propios del país.

A través de la hidrólisis, se separan los componentes de los alimentos y se conservan los que tienen mayores nutrientes. En cambio, con el proceso de microen­capsulación se condensan las propiedades del producto para impedir que se pierdan.

Estos procesos químicos son el valor extra de esta empresa, fundada el 2015, por Xavier Larreátegui, un apasionado por la química con estudios en marketing.

La empresa surgió como un “acto de rebeldía” para que el país se convierta en productor y no solo en proveedor de materia prima para elaborar suplementos nutricionales, como colágeno o proteína, con insumos locales.

Hace una década, Larreátegui fue socio y gerente general de la empresa Dlip, dedicada a la producción biotecnológica.

Con esta experiencia, en mayo del 2015 inició Andes Kinkuna. Fue un trabajo arduo de año y medio, para comenzar con el proceso de producción. La inversión inicial fue de USD 2,5 millones.

Actualmente, esta industria produce dos líneas de insumos: nutracéuticos y alimenticios.
Dentro de los primeros se encuentran los suplementos nutricionales, bajo la marca Fakulti.
En cuanto a alimenticios, la empresa produce tés energizantes y complementos para el desayuno, como el concentrado de mortiño, que sirve para hacer batidos.

Estos productos se comercializan en los autoservicios de Corporación GPF, desde hace seis meses, y en los supermercados de Corporación Favorita, hace dos meses. Los costos van desde los USD 9 y los nutracéuticos se venden bajo la norma de suplementos nutricionales, vigente en el país desde el año pasado.

Según Gabriela Ponce, subgerenta de Desarrollo de Nuevas Soluciones y Bazar de GPF, el producto tiene gran aceptación. “Los consumidores buscan ofertas nuevas con componentes naturales. Esta es una gran opción con formatos de presentaciones distintas y a precios asequibles”.

Para conseguir la materia prima, la empresa tiene convenios con productores agrícolas. La piña, con la cual se hidroliza el colágeno, viene de Quevedo, la guayusa del Oriente y determinados frutos son de la Sierra.

José Sacatoro es líder de una comunidad de 100 familias de la zona de Sigchos, que se dedica a la producción de chochos y mortiño. De este último producto, señala que entrega a la empresa alrededor de 400 kilos por mes.

Para esta comunidad ha sido muy importante el impulso de la producción del fruto andino, ya que antes solo se lo comercializaba en octubre, para la elaboración de la colada morada.

La recuperación del cultivo también ha contribuido con el medioambiente, ya que el arbusto de mortiño es un captador natural de agua lluvia.

La investigación nutricional para la generación de nuevos productos está a cargo de la Universidad Técnica de Ambato, centro con el que la empresa tiene un convenio para que los estudiantes realicen sus pasantías en la fábrica, a la vez que se forman y aportan con sus conocimientos.

Cuando surgió Andes Kinkuna, su propietario se puso como objetivo llevar sus productos a mercados internacionales. Y ya lo cumplió. En mayo del año pasado, la empresa envió un cargamento de colágeno hidrolizado a México, con aval del Instituto de Promoción de Exportaciones e Inversiones (Pro Ecuador). Desde entonces, se exporta un contenedor cada dos meses, lo que representa un ingreso anual aproximado de USD 1 millón.

El objetivo para este año es aumentar las frecuencias de esas exportaciones e iniciar el comercio al mercado estadounidense y la Unión Europea, con tres productos: colágeno hidrolizado con piña, concentrado de proteína vegana con granos andinos y té energizante de guayusa y mortiños, indicó Larreátegui.

Para el consumo local, el gerente desea ampliar la línea de alimentos e impulsar su consumo en la dieta diaria.

Cifras

1 planta está en funcionamiento actualmente. La segunda está en proceso de construcción y la tercera estará lista en el 2019.

150 000 dólares factura al mes la empresa cuya planta está en Pujilí.

6 contenedores aproximadamente se espera exportar al año a México.

2 líneas de productos se comercializan en autoservicios del país.

3 productos tienen potencial de exportación a EE.UU y a la UE, en este año.


El Gerente

Xavier Larreátegui  

La idea de esta empresa surgió cuando estaba en la universidad. Estudié Marketing, pero me gustaba también la química. En conversaciones con mi familia, siempre surgía el hecho de que se importaban productos hechos con materias primas ecuatorianas. Me preguntaba ¿por qué no hacerlos aquí? A finales del 2014, vi la necesidad de crear una empresa no solo para producir sino también para exportar y en mayo del 2015 nació Andes Kinkuna.